Historia

 

La ermita de San Miguel, más conocida como "el Fort", fue construida entre 1752 y 1757 por deseo y a expensas del Marqués de Nules, para sustituir aquella que, a mediados del siglo XV, había mandado construir Francesc Gilabert de Centelles, señor de la Baronía de Nules.

 

De la construcción original solamente se conserva la capilla central. De planta heptagonal en su exterior y circular en su interior, es uno de los pocos ejemplos del barroco desornamentado, antecedente de la arquitectura neoclásica, que se conserva en la zona.

 

La ermita está atribuida al importante arquitecto valenciano Antonio Gilabert y está documentado que en la construcción de la misma participaron los Pujante, maestros de obra de Nules; en su día albergó un importante retablo barroco obra de Francisco y de Ignacio Vergara.

 

En 1808, fue ocupada por el general Suchet, quien la utilizó como fortín de las tropas napoleónicas, por cuyo motivo se la conoce como "el Fort".

 

En el año 1988, fue adquirida por el ayuntamiento de Nules.

 

El día 15 de abril del año 1989, en el Salón de Plenos del Ayuntamient de Nules, fue firmado el documento del legado por el cual el escultor Enrique Giner cedía a su villa natal una serie de esculturas representativas de su obra, los útiles de trabajo, una colección de dibujos y bocetos, su correspondencia profesional y la práctica totalidad de los modelos de las más de cien medallas qe a lo largo de su vida había creado.

 

De 1990 a 1994 fue restaurada, según proyecto de Francisco Grande e Ignacio Gil-Mascarell, adaptándola para sede del Museo de Medallística "Enrique Giner" y del Archivo Histórico de Nules.

 

El día 10 de junio de 1995, sobre la base del "Legado Giner" se inauguró el Museo, dedicado monográficamente al arte de la medalla.